Transductores CHIRP


Las sondas de pesca ayudan a detectar los mejores lugares donde pescar y aportan el dato de la profundidad del fondo marino, muy útil cuando se navega por zonas de bajos, aproximaciones a puerto y tenederos.

Para que todo esto sea posible la parte invisible de la sonda es el transductor, que desde hace unos años ha evolucionado a transductores CHIRP, lo que ha supuesto un paso de gigante en la calidad de la imagen.

Pantalla de ejemplo con imagen mostrada por sonda CHIRP


Los transductores CHIRP responden al acrónimo del inglés: Compressed High Intensity Radar Pulse, una tecnología que también se está aplicando en radares.

La tecnología CHIRP no es nueva, lleva más de 60 años empleándose en equipos militares, oceanográficos y en geología, aunque sí que lleva poco tiempo implantada en las ecosondas de pesca de embarcaciones recreativas, permitiéndose su acceso gracias a una bajada del precio y la liberación de las patentes a que estaba sometida.

 

Diferencias entre transductores convencionales y CHIRP

Para llegar a ver las ventajas que ofrecen los transductores CHIRP basta compararlos con los equipos tradicionales.


Ecosondas de multifrecuencia

La principal diferencia está en la frecuencia de la onda. Las ecosondas convencionales utilizan sus transductores para transformar la energía eléctrica en pulsos de ondas sonoras que se envían hacia el fondo.

Estas ondas rebotan y son captadas por el transductor. De hecho, un transductor emite durante el 1% del tiempo y “escucha” el 99% restante.

La emisión convencional se realiza a 50 ó 200 kHz, la primera para grandes profundidades y la segunda para bajos y fondos poco profundos. La emisión a 200 kHz supone que la longitud de onda mide algo menos de 70 centímetros. Eso implica que si dos peces se encuentran a una distancia inferior a 0,7 metros en la vertical el transductor convencional lo considera uno solo, aportando datos poco fiables.

Con los transductores CHIRP esto no sucede: 

Imagen ecosonda convencional con peces muy próximos entre siImagen ecosonda con transductor CHIRP, define perfectamente los peces próximos entre si


Los transductores CHIRP son capaces de trabajar utilizando rangos de frecuencias, entendiendo cada rango por frecuencias como bajas (de 28 a 60 kHz), frecuencias medias (de 80 a 130 kHz) y frecuencias altas (de 130 a 210 kHz). La riqueza de CHIRP hace que la unidad de proceso pueda examinar amplios rangos de frecuencias, detectando mejor los peces pequeños en fondos profundos, algo prácticamente imposible con los transductores convencionales.

Frecuencias de barrido

Un transductor CHIRP utiliza barridos multifrecuencia en cada pulso. Se trata de transductores de banda ancha que optimizan la energía hasta el punto de obtener resultados equivalentes a transmitir mil veces la energía sonora de un transductor convencional.

Esta amplia gama de datos es procesada digitalmente, dando como resultado imágenes nítidas y muy ricas en información.

Las pantallas de las sondas son capaces de mostrar los peces individualmente dentro de un banco y capturar las estructuras de pecios y recovecos submarinos con excelente precisión.

La tecnología CHIRP de los nuevos transductores aporta mejor detección de la pesca, detalles del fondo marino, optimización en la determinación de la profundidad (siendo precisos con fondos de hasta tres mil metros) y un rendimiento mucho mejor que los convencionales cuando la mar está revuelta y el barco comienza a experimentar balances y cabeceos.

 

Cómo funciona un transductor CHIRP

La energía que llega al transductor hace vibrar unos cristales de los que se dota el dispositivo. Estos cristales son los que emiten las ondas a las diferentes frecuencias. El número de cristales capaces de vibrar a cada una de las frecuencias hace que se mejore la calidad del eco y pueda haber una mayor discriminación. Es lo que se conoce por factor Q.


Mayor discriminación y mayor calidad de eco = mejor imagen

 

Mejor rendimiento gracias al menor factor Q

El factor Q es un parámetro que establece la calidad del transductor en función de sus elementos cerámicos. Se puede decir que relaciona el ancho de banda con el tiempo transcurrido entre la emisión y la recepción de la señal.

Lo habitual es que el factor Q se encuentre comprendido entre 1 y 35. Un menor factor Q indica un mejor rendimiento de la sonda, puesto que es capaz de diferenciar ecos muy cercanos y proporcionar detalles del fondo, aún a gran velocidad.

Los transductores CHIRP tiene un factor Q de 3 o inferior, dependiendo del modelo, lo que da una idea de la calidad de la información mostrada.


Transductor B265LH (L significa frecuencias bajas y H frecuencias altas)

 

Qué aporta la tecnología CHIRP

 


Módulo CHIRP CP450 de Raymarine con display multifunción Raymarine

 

Vista la comparativa entre una ecosonda con transductor convencional y una con transductor CHIRP se pueden destacar una serie de beneficios de esta tecnología que la hacen una opción predilecta para pescadores y submarinistas.

4 En primer lugar destaca el uso de multitud de frecuencias, desde 28 a 210 kHz en tres rangos de frecuencias, llamados como bajos, medios y altos, frente a las dos frecuencias con las que trabaja un transductor convencional: 50 ó 200 kHz. Estas frecuencias se emiten y reciben siguiendo patrones de barrido de banda ancha. Los pulsos son de mayor duración, lo que permite reducir la energía proyectada y evita causar molestias a los peces. El barrido de todas las frecuencias se hace automáticamente, traducido en que todos los elementos detectados desde la menor a la mayor frecuencia se proyectan en la pantalla, ofreciendo una calidad y nitidez imposible de conseguir con sondas tradicionales.

4 La tecnología CHIRP permite optimizar la energía, llegando a un equivalente comparable a un rango de entre diez y mil veces la energía emitida. Por otra parte esto conlleva una mayor resolución, dada la riqueza de frecuencias con que se trabaja. Se calcula que la resolución y el detalle de la imagen se mejora entre 5 y 10 veces, en comparación con un transductor convencional.

4 Estos transductores también permiten llegar más lejos. Se pueden obtener imágenes nítidas en fondos de más de 3000 metros de profundidad, teniendo una mejor discriminación del lecho marino.

4 Entre las ventajas de utilizar haces de ondas de múltiples frecuencias está la de identificar mejor a los peces bajo la embarcación. Si hasta ahora dos especímenes próximos aparecían como un único eco, con la tecnología CHIRP los transductores son capaces de identificar cada pez, aunque estén próximos, gracias al mayor abanico de frecuencias. Lo que tiene su repercusión en las imágenes proyectadas, con gran definición y detalle.

4 La mejoría también concierne al ruido de la sonda, que se ha reducido al mínimo consiguiendo una relación entre ruido y señal excelente. Esta optimización también tiene como consecuencia que la sonda tiene un mejor comportamiento a altas velocidades de la embarcación y cuando está sometida a movimientos de cabeceo y balance.

4 Los transductores CHIRP están dotados de un identificador ID que ayuda a optimizar el sistema, puesto que asocia la sonda al identificador y sus características de forma certera, propiciando el acoplamiento y configuración de los dispositivos del equipo.

Logo identificador transductor

4 Por último, los transductores CHIRP tienen un bajo Q, lo que contribuye a un mejor rendimiento de la ecosonda.